Tips para tu primer día de trabajo

Sabemos que comenzar un nuevo trabajo es un proceso intimidante para todos, pero recuerda que si has conseguido el puesto es porque en la empresa saben que vales la pena.

¡Felicidades! ¡El trabajo es tuyo! De todas maneras, si realmente quieres que tu primer día sea un éxito y dejar una muy buena impresión considera el primer día como una continuación de la entrevista.

1. Antes de comenzar

Al aceptar un nuevo puesto es muy normal que no empieces de inmediato, sino que pase una semana o incluso un mes hasta tu incorporación en la oficina. Es normal que este tiempo de espera te provoque nervios, por eso lo mejor es aprovechar tu espera para mantenerte en contacto antes de incorporarte oficialmente.

No desaproveches estas oportunidades e intenta presentarte: aunque ya en las entrevistas tu empresa ha podido hacerse una idea de cómo eres como profesional, es importante que en los primeros días correspondientes logres una imagen aún más positiva.

2. Llega temprano y bien arreglado/a

La regla es la siguiente: si llegas antes estás siendo puntual, si llegas en hora estás llegando tarde. Por más que tengas un horario establecido, en tu primer día siempre es mejor llegar un poco antes (al menos, unos 15 minutos) y demostrar cuántas ganas tienes de comenzar. Esto también te dará el tiempo suficiente para conocer mejor tu lugar de trabajo y presentarte ante tus nuevos colegas, en vez de llegar con el tiempo justo y tener que conocer a todos de forma apresurada.

Tu imagen personal también es un aspecto importante a tener en cuenta. Pregúntale a tu jefe cuál es el código de vestimenta, puedes hacerlo tanto durante la entrevista como una vez te hayan comunicado que has conseguido el trabajo.

3. Recuerda nombres y caras

Saluda a todos por su nombre y recuérdalo también en conversaciones. Por incómodo que pueda parecer al principio el ir averiguando el nombre de cada uno de tus compañeros, recuerda que todos han tenido que hacerlo alguna vez.

Hazte un esquema de la oficina y ubica a cada persona en tu plano con su respectivo nombre. También puedes ayudarte haciendo anotaciones al lado de cada persona con la que puedas llegar a tener un contacto regular, como puede ser la gente de recepción. Esto es especialmente importante, ya que te ayudará a integrarte en tu nuevo equipo.

4. Pregunta todo lo que puedas

Pregúntale a tu jefe todas tus dudas durante los primeros días. Al comenzar un nuevo trabajo es importante que aclares todas las cuestiones claves cuanto antes, no las dejes pasar. Además, tu jefe se encontrará más receptivo que nunca durante este período, ya que recién estás comenzando en tu nuevo puesto y aún tienes mucho por aprender.

5. Escucha y aprende

Los primeros días en tu nuevo trabajo deberás escuchar y aprender más que hablar y participar. Debes ser consciente de que al principio habrá mucha información nueva para ti que deberás aprender en muy poco tiempo.

Tomar nota de toda la información que recibas hará tu trabajo mucho más fácil en el futuro: unas buenas anotaciones (claras y completas) permitirán que no reiteres tus preguntas constantemente, además de ahorrar tiempo a todos ya que no siempre podrás disponer de alguien que resuelva tus dudas.

6. Proyecta tu futuro

Aunque sea tu primer día, es conveniente que comiences a pensar en cómo implementar todos los conocimientos que irás adquiriendo, e incluso cómo te organizarás con tus compañeros de equipo. Mantén a mano la descripción de tu puesto para poder realizar notas mentales sobre tus responsabilidades y cómo te coordinarás con tu equipo para llevar a cabo el trabajo. En este caso, te será de gran ayuda mejorar tu productividad al máximo.

7. Contacta con tu consultor/a

Si has conseguido el trabajo gracias a un consultor, llámalo para comentarle cómo fue tu primer día. Es importante hacer preguntas importantes durante la fase inicial ya que tu consultor lo tendrá más fácil para ayudarte a obtener información sobre ti.

Solo existe una oportunidad para dar una buena primera impresión, por lo que ten muy presente generar una imagen positiva que perdure en el tiempo. Al mismo tiempo, no te presiones demasiado para generar una imagen forzada: intenta sentirte cómodo y disfruta tu trabajo, de esa manera siempre tendrás un mejor rendimiento y generarás una mejor imagen.